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La Belleza se me amontona

“Utopía es la belleza irrenunciable”, dijo María Zambrano en Filosofía y Poesía al abordar el conflicto entre estas dos formas del lenguaje que se plantea desde el inicio de la filosofía clásica con Platón. En los poemas de Emily Dickinson también se refleja la lucha de la poeta con las palabras, persiguiendo aprehender lo inefable dentro de cada poema. Lo que viene a continuación es un diálogo entre las dos autoras, que nos transmiten su pensamiento con extraordinaria sensibilidad y maestría.

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Escribe Emily en el poema 1687

La Belleza se me amontona hasta que muero

Belleza ten piedad de mí

Pero si expiro hoy

Que sea a la vista de ti –

Beauty crowds me till I die/Beauty mercy have on me/ but if I expire today/ Let it be in the sight of thee –

Y María: “Así el poeta, en su poema crea una unidad con la palabra, esas palabras que tratan de expresar lo más tenue, lo más alado, lo más distinto de cada cosa, de cada instante […] el poema es la unidad realizada, encarnada”.

“La poesía también tiene su vuelo, su unidad y su trasmundo. De no tener vuelo el poeta, no habría poesía, no habría palabra. Toda palabra requiere un alejamiento de la realidad a la que se refiere; toda palabra es también, una liberación de quien la dice”.

Este poema (1689) de ED lo refleja como un espejo:

Decir la belleza decrecería

Enunciar el hechizo rebajaría

Hay un Mar sin sílaba

Del cual ella es el signo

Mi voluntad se esfuerza por su palabra

Y fracasa, pero entretiene

Un Rapto como de Legados –

De minas introspectivas –

To tell the Beauty would decrease/ to state the spell demean/ There is a syllableless Sea/ Of which it is the sign/ My will endeavors for it’s word/ And fails, but entertains/ A Rapture as of Legacies – / Of introspective mines –

Dice la filósofa que la poesía es el espacio de lo posible, un lugar sin límites establecidos, precisamente lo contrario que persigue la filosofía. Y que no intenta demostrar la verdad a través de la razón, sino expresar todo lo que constituye una vida humana, “el misterio de la belleza sobre las razones”. “De ahí ese temblor que queda tras de todo buen poema y esa perspectiva ilimitada […] ese espacio abierto que rodea a toda poesía”

Y dice la poeta (1721):

Por la pintoresca corriente del Tiempo

Sin remos

Somos forzadas a navegar

Nuestro Puerto un secreto

Nuestro Acaso un Céfiro

Qué Capitán

Incurriría en el Riesgo

Qué Bucanero surcaría

Sin garantía del Viento

U horario de las Mareas –

Down Time’s quaint stream/ Without an oar/ We are enforced to sail/ Our Port a secret/ Our Perchance a Gale/ What Skipper would/ Incur the Risk/ What Buccaneer would ride/ without a surety from the Wind/ Or schedule of the Tide –

La poeta se lanza a la vida sin guía ni ruta establecida, sin saber dónde la llevará en su búsqueda ese viento que la empuja.

En palabras de María Zambrano, la experiencia de la poesía es: “un género especial de desasosiego y una plenitud inquietante, casi aterradora […] este poseer dulce e inquieto que calma y no basta”

Ya lo había dejado escrito ED (1686):

El fulgor de un acto heroico

Iluminación tan extraña

La lenta mecha de lo Posible es encendida

Por la Imaginación

The gleam of an heroic act/ Such strange illumination/ The Possible’s slow fuse is lit/ By the Imagination

Dice MZ sobre ella misma en el empeño de escribir este libro: “He preferido la oscuridad que un tiempo pasado ya descubrí como penumbra salvadora, que andar errante, solo, perdido, en los infiernos de la luz”

En la poesía de Emily Dickinson está la voluntad de dejarse llevar por caminos inexplorados siguiendo la luz de la inspiración, ese fulgor que sólo se acota con la precisión del lenguaje poético para capturar la belleza resplandeciente de las cosas.