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Los límites del paraíso

¿Cómo establecer los límites a un vínculo emocional, espiritual, y físico, que además es vital para la percepción y la sensibilidad creativa?

Las asociaciones surgen de la forma más inesperada. Una cita de Dante al final de una invitación, y una conversación, traen a la memoria una lectura anterior. La conexión con los poemas de Emily Dickinson es fácil, sólo hay que buscar.

 

palomas

En un fragmento del Paraíso, tercer libro de la Divina Comedia, Dante pone en boca de Beatriz, su amada, esta advertencia en su periplo ascendente hacia el paraíso celestial:

Venciéndome con la luz de una sonrisa,

Ella me dijo “Vuélvete y escucha;

Que no sólo en mis ojos hay paraíso”

Vincendo me col lume d’un sorriso,/Ella mi disse “Volgiti ed escolta;/Ché non pur ne’ miei occhi e paradiso”. (Divina Comedia- Paraíso, XVIII, 19-21)

Bellísimos versos que advierten de la ceguera de la pasión, después de que el amor le haya guiado en su búsqueda de la amada perdida, desde el infierno, atravesando el purgatorio, hasta encontrarla en el paraíso.

En muchos casos, sin embargo, el sujeto literario no es más que un objeto de la pasión amorosa, de alguna manera se cosifica a la persona real (si es que existe) que no sería más que el vehículo para la expresión poética del autor.

En Emily Dickinson refleja una actitud vital, la magnitud de su pasión y el respeto hacia la otra. Y lo hace a través de un lenguaje poético empeñado no en desvelar, sino en sugerir.

[…] Ni trates de atar a la Mariposa,

Ni trepar los Barrotes del Éxtasis –

Permanecer en la inseguridad

Es la aseguradora cualidad de la Dicha –

[…] Nor try to tie the Butterfly,/Nor climb the Bars of Ecstasy –/In insecurity to lie/Is Joy’s insuring quality – (poema 1.479).

El raudal que va de una orilla a la otra, fluyendo dentro de los límites. La capacidad de definir -con el lenguaje- el concepto, y el sujeto, que son fuente de plenitud (poema 960).

El Corazón tiene Taludes estrechos

Mide como el Mar

En poderoso – incesante Bajo

Y Azul monotonía

[…]

El Corazón convulso aprende

 

Que Calma no es sino un Muro

De Gasa No Intentada

Que Empuje de un instante demuele

Un Preguntar – disuelve.

The Heart has narrow Banks/It measures like the Sea/In mighty – unremitting Bass/And Blue monotony//

[…] The Heart convulsive learns//

That Calm is but a Wall/Of Unattempted Gauze/An instant’s Push demolishes/A Questioning – dissolves.

El conflicto entre el instinto de poseer y la voluntad de mirar más allá de la felicidad inmediata. Dickinson plantea esta paradoja: los límites del paraíso abren la puerta al paraíso sin límites.

Satisfacción – es la Hacedora

De Saciedad –

Carencia – una silenciosa Delegada

Para el Infinito –

 

El poseer, está más allá del instante

En el que alcanzamos el Júbilo –

Inmortalidad contentada

Sería Anomalía –

Satisfaction – is the Agent/Of Satiety – /Want – a quiet Commisary/For Infinity – //

To possess, is past the instant/We achieve the Joy – /Inmortality contented/Were Anomaly – (poema 984).

Los versos solo sugieren, en un vaivén sutil que nos invita a seguir buscando.