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Tan limpio como el fuego

Emily Dickinson se sitúa en los límites en el anhelo por atrapar la vida alrededor y su propia experiencia del mundo. El afán por encontrar las palabras precisas para reflejar lo que se ve y lo que está oculto, lo que resplandece y lo inexpresable (1249):

fuego

Si no hubiera visto el Sol

Habría podido sobrellevar la sombra

Pero Luz un Desierto más nuevo

Ha vuelto mi Desierto –

Had I not seen the Sun/I could have borne the shade/But Light a newer Wilderness/My Wilderness has made –

Cada instante de luz y de sombra que acontece se refleja en sus poemas, momentos de inspiración y también de agonía.

Me ha recordado un poema de Isabel Mercadé*, dedicado a una amiga escritora, donde habla del deseo y de la palabra:

[…] pero había más

mucho más

que el deseo

dando nombre

a tu nombre

por encima

de todo

deseábamos

encontrar el nombre

el nombre

de las cosas […]

Y a estas palabras de Virginia Woolf en Lunes o Martes: “Desando la verdad, esperándola, destilando laboriosamente unas pocas palabras, por siempre deseando – … – por siempre deseando la verdad”. (“Desiring truth, awaiting it, laboriously distilling a few words, forever desiring – … – forever desiring truth.” )

Es una búsqueda que no termina nunca porque está abierta a todas las posibilidades. Para definir y compartir esa experiencia  que la impulsa a ir siempre un poco más allá, ED asume el riesgo de perderse en ese espacio (1699):

El peligro como Posesión

Es bueno de llevar

El Riesgo desintegra la saciedad

Hay Base ahí –

Engendra un pavor

Que registra los pliegues de la Naturaleza Humana

Tan limpio como el fuego

Peril as a Possession/‘Tis good to bear/Danger disintegrates satiety/There’s Basis there –/Begets an awe/That searches Human Nature’s creases/As clean as Fire

Pero Dickinson vuelve siempre, el dominio de la forma le permite incorporar lo experimentado y marcarlo con su sello. Se adentra entre los pliegues y después, desde su observatorio, contempla la escena entera (1247):

Nos gusta escapar por un Pelo

Vibra en la Mente

Mucho después del Acto o Accidente

Como párrafos de Viento

 

Si hubiéramos aventurado menos

No sería el Céfiro tan fino

Que alarga hasta nuestro último Pelo

Sus Tentáculos divinos.

We like a Hairbreadth ‘scape/It tingles in the Mind/Far after Act or Accident/Like paragraphs of Wind // If we had ventured less/The Gale were not so fine/That reaches to our utmost Hair/It’s Tentacles divine.

Precisión, lucidez e ironía: Emily Dickinson nos deja esta imagen fantástica que aúna lo tangible de la naturaleza humana con esa otra dimensión más inasible, el soplo de la inspiración.

Cómo expresar mejor la huella que deja ese momento de luz entrevisto y vivido, de la plenitud que nos atraviesa: “párrafos de viento”.