Nuestro blog: Siguiendo a Emily Dickinson

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Un intruso en el jardín

Hay un jardín entre The Evergreens y The Homestead que compartieron Emily y Susan. Aunque había un seto de separación, un sendero comunicaba las dos casas y facilitaba sus encuentros. Además, otro seto las protegía del tránsito de Main Street.

Estatuas en el jardín

En 1996, la ciudad de Amherst instaló en la entrada oeste del jardín dos esculturas metálicas, a modo de siluetas que dialogan, como hicieron ellas toda su vida. Extrañamente una es Emily pero la otra no es Susan, como correspondería. Quien dialoga con ella es Robert Frost, un poeta vinculado también a Amherst, pero que nunca la conoció y con quien jamás cruzó una palabra.

Cuando ED murió, en 1896, Robert Frost tenía sólo 12 años y no se trasladó a vivir a Amherst hasta los últimos años de su vida. Él también fue considerado durante mucho tiempo como un poeta de la Naturaleza, y su poema Come in (del poemario North of Boston) es el ejemplo de poesía lírica que le hizo famoso. Una visión filtrada por la crítica que omite las referencias a la muerte y a los momentos oscuros del alma. Según Brodsky “come in” representa aquí una evocación de la muerte. Este tipo de lectura reduccionista también se ha aplicado a la poesía de Emily.

Volviendo al jardín, un homenaje fiel a la realidad y a la relación que ambas mantuvieron toda la vida exigiría la presencia de Susan allí. Pero la instalación es una muestra más del afán por ocultar una relación que inspiró a Emily e hizo posible su obra.

¿Por qué? Porque la libertad femenina va siempre más lejos de lo que esperan las convenciones sociales, entre ellas las de mucha crítica literaria y mucha investigación académica que tratan de controlarlo todo, sobre todo cuando les supera en inteligencia y calidad y no saben en qué archivito clasificarlo. Hay quienes piensan que pueden amarrarlo todo para que la vida no les sorprenda; pero eso es imposible. Y aquí está Emily cantando libre para quienes queremos oírla sin trampas ni tapujos:

Desconcertada solo un día o dos –

Turbada – no temerosa –

Encuentro en mi jardín

Una Joven inesperada.

 

Ella hace una señal, y comienzan los bosques –

Ella alza la cabeza, y empieza todo –

¡Ciertamente, en un país así

Yo no había estado nunca!

 

Baffled for just a day or two – / Embarrassed – not afraid – / Encounter in my garden /

An unexpected Maid. //

She beckons, and the woods start – / She nods, and all begin – / Surely, such a country /

I was never in!

(poema nº 66)

En la próxima entrega contaremos más historias del jardín